jueves, 6 de noviembre de 2008

Wearing the inside out

Desde niña he disfrutado mucho quedarme sola en casa. Muy pocas veces prefiero la compañía de alguien mientras veo tele o cocino.
Una de las cosas que más me gusta es que puedo deshacerme de la molesta ropa. Nacemos sin ella... por qué usarla?? Aunque reconozco que en muchos casos -como el mío- favorece. Pero como cuando estoy sola nadie me ve, me importa 3 p*****.
Otra es darme una ducha con la puerta del baño abierta y la música a todo volumen.
Comes lo primero que encontrás. Te probás toda la ropa que encontrás y pintas como una ramera de París, al ritmo de Michael Jackson.
Tantos beneficios.
Limpiar sin que nadie me moleste ni me diga qué hacer.
Pensandolo bien estar sola es una de las cosas que mejor me hacen. Toco la guitarra. Me depilo jeje. Que desagradable, pero cierto.
Conozco mucha gente que no puede estar sola. En muchos sentidos. La típica amiga que SIEMPRE tiene novio... esa que querés matar cuando anda con cualquiera para no estar soltera.
Por otro lado, me encanta callejear y tener invitados en mi casa. Pero la mayor parte del tiempo prefiero pasarlo sola.
Tal vez así me quede... mejor para mí. La idea de tener que estar hecha una dama todo la vida porque estoy con un hombre es lo peor!!!
..así estoy también... en fin.

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